domingo, diciembre 31, 2006

The last day


Me da pena que se acabe el año. La nostalgía me invade, como viene siendo habitual, cada 31 de diciembre. Y me paso el día contando las horas que quedan para el más allá. Como en los cuadros de Friedrich he llegado hasta aquí, hasta la cima y ahora ya no sé que pasará...
Bueno, si que lo sé, que mañana será como hoy y que el 13 de abril también... Quizá los culpables de mi pena sean los demás. Seguro que si... la histéria colectiva se respira hoy más fuerte que nunca... Todo apesta a maquillaje y brillantina.
Pues yo no tengo ganas de salir. No tengo ganas de multitudes con cara de esfuerzo por ser feliz. No quiero una vida nueva porque ya me gusta la que tengo. No quiero que se acabe el año. No quiero esta cuenta atrás que me pone de los nervios.
Y odio los turrones.

jueves, diciembre 07, 2006

Elemental, querido Watson!

Resultado final de mi investigación: mi jefe tiene un trauma estudiantil.
¿Por qué? Porque empezó ingenieria técnica industrial y la dejó al segundo año por inútil total.
La cosa está en que el tio arremete contra mi por haber estudiado....
Solución: q se dé de golpes contra la pared o bien... que acepte de una vez por todas que si no se sacó la carrera es porque no le salió de los cojoncillos y que yo no tengo la culpa de su fustración.
Y punto pelota!

P.D: el estres y el poco tiempo me impiden dedicarme a mi olvidado blog.... y siento no visitar los vuestros tanto...
besos!

domingo, octubre 15, 2006

En el tren

Mi madre insistió todo el día para que me llevase media coliflor. Yo no quería y no porque no me gusten, sino porque no quería ir cargada.
Ese día me había declarado en huelga de coche, así que tuve que seguir mi máxima: "si coges el tren, no cargues con peso". Y eso es precisamente lo que Mamá Veva no entiende, porque si por ella fuese, cargaba con el mercado entero, incluyendo las dependientas y los clientes...
Al final me salí con la mia.

De vuelta a mi segunda ciudad, mirando por la ventana del tren, la sorpresa... campos repletos de coliflores verdes gigantes me seguían. Al principio tuve miedo, no sabía porque venían a por mi. La familia Coliflor con todos sus miembros, me tenía perfectamente rodeada en el minúsculo vagón de tren. No sabía que hacer. Nadie a mi alrededor parecía haberse dado cuenta del peligro. Ví que tenía que actuar sola, y aprovechando la oscuridad de un túnel me puse la armadura.
Pero no me hizo falta. Al verlas de nuevo comprendí que venían en son de paz. Querían ser mis amigas, así que nos pusimos a charlar. Incluso me hicieron reirme a carcajadas más de una vez!

No me importó que los demás viajeros me mirasen mal. No me importó que creyesen que estaba loca por reirme de unos simples pinos. Porque en mi pequeña aventura de 1hora y 15min, yo fuí feliz imaginando y jugando. En cambio ellos aburridos y tristes, no sabían levantar la cabeza del suelo, y si lo hicieron fué sólo para criticarme.

Ojalá nunca pierda la vista.

viernes, septiembre 15, 2006

Buenas notícias

Superé la prueba para estudiar diseño de interiores, así que el lunes me planto de nuevo la mochila y a clase.
Me da miedo cagarla y que no me salga bien... pero vaya, son mis miedos habituales, así que para nada entorpecen a mi gran ilusión. Porque tengo muchas ganas de volver a estudiar (lo malo será pagar cada mes el alquiler... acepto donaciones! eh?).

Parece mentira como te puede cambiar la vida de la noche a la mañana.
Hoy estoy contenta.

miércoles, septiembre 06, 2006

Despedidas

Después de semanas pensando... Después de este verano infernal... Después de los últimos acontencimientos... No aguanto más, he decidido irme. Mi salud mental está en juego y con eso ya no quiero apostar.

Nunca se me dieron bien las despedidas. Nunca me gustó pensar que ya no volvería a ver jamás aquel lugar. Nunca me gustó decir 'nunca más'... pero hoy 'más que nunca' necesito no mirar atrás.
A veces me odio a mi misma por ser tan sensible. Me aferro a las cosas como si fuera el fín del mundo, como si no hubiera un más allá... La nostalgia de lo que perderé, pero que aún sigo teniendo, no me deja disfrutar del hoy. Y estoy harta de este sufrimiento 'inútil', porque es 'inútil', no me cabe duda.

Será increíble no volver a sufrir por lo mismo!
Día a día, contando las horas que me quedan aquí, voy quitándome peso de encima. Me siento más ligera.
Algun día sé que volveré a volar!

jueves, agosto 03, 2006

En la carretera

Me encanta cruzarme con camiones sin remolque. Bueno, me gustan sobretodo esos traylers con la cabina tan grande, que al parecer han perdido la carga en alguna área de servicio. Parecen niños aprendiendo a andar. Poco a poco van cogiendo velocidad, pero está claro que en algun momento se van a dar con las narices en el suelo. Es como esos videos de niños japoneses. Si la cabeza pesa más que el cuerpo.... ya se sabe!
Quiero conducir unos de esos traylers (sin la carga, claro). Debes de tocar el cielo...

jueves, julio 13, 2006

Va de Hormigas

Un día me impactó mucho una escena. Ví a una hormiga arrastrando a otra medio moribunda (lo sé porque aún se movía un poco).
Pensé que era increíble como esos seres tan pequeños pudiesen tener tan desarrollado el sentido del compañerismo o del amor. Incluso pensé que el ser humano tenía mucho que aprender del mundo hormigal y reflexionar.
Días más tarde, comentando mi fabuloso hallazgo con alguien... todo se vino abajo. Resulta que las hormigas se comen entre ellas!!.
En ese momento, todas las hormigas del mundo cayeron del pedestal en donde las había colocado. Ahora ya no me gustan. Pobres, no es culpa suya, es culpa de mi imaginación....